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30/6/14

"Amar cara a cara"



Nos visitó, el viernes pasado, Miguel Ángel Ariz Larumbe, misionero franciscano capuchino. Este navarro, nacido en Arazuri, lleva 42 años en Santiago de Chile.

Transmite paz con todos sus gestos, de los que destacan su sonrisa fácil y la mirada serena.  Le escuchamos expectantes, como si todo dependiera de ello, y nos hizo partícipes de todo lo que vive día a día.

Con los misioneros aprendes que la realidad supera a la ficción, y que ésta puede llegar a ser más cruel y mucho más fascinante de lo que pensamos. Pero la sensación más fuerte que nos quedó fue “que es posible”. No es que sea más o menos difícil… “es posible”.

Es posible un mundo más justo, más solidario, más humano… más de todos y para todos al estilo de Jesús de Nazaret.

Miguel Ángel,  es actualmente Vicario y Ecónomo Provincial, pero trabaja, sobre todo, con emigrantes. “Hay muchos, muchos… que vienen de Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Haití, Cuba y República Dominicana”.  El trabajo, ¿debe de ser enorme?, le preguntamos, y el, con un gesto que pretendía restar importancia a la afirmación que conllevaba la pregunta, nos respondió: “si, pero son ellos quienes están revitalizando a las comunidades cristianas  que menguan cada día más como fruto de la secularización que las rodea”.   

Miguel Ángel: “Veréis, yo que también me dedico al acompañamiento personal, en medio de tanto trabajo, he descubierto que lo afectivo es muy importante. Toda la labor que hacemos, por loable que sea, tiene que terminar encontrándose cara a cara con el otro… con toda su realidad. Dios no quiere de manera abstracta sino –en concreto-“. Durante unos segundos la idea quedó en el aire, como una sencilla letanía que nos hizo orar.

Un abrazo, que fue preparación para el reencuentro, puso final a la visita que nos resultó muy corta. Siempre nos quedamos con ganas de más.

Gracias Miguel, por tu vida. Con gente como tu el mundo es mejor… nosotros somos mejores.