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13/9/18

Encuentro Misión y Contemplación. DOMUND 2018


Comenzamos el nuevo curso con el Encuentro Misión y Contemplación con motivo de la Fiesta de Santa Teresita del niño Jesús dentro del MES DE LAS MISIONES.

Lugar
Monasterio de Franciscanas Clarisas de Olite
Lunes, 1 de octubre de 2018

PROGRAMA

10:00h.   Salida desde Labrit. Pamplona
10:40h.   Acogida y café
11:00h.   Charla: “Mes Extraordinario Misionero 2019”
13:00h.   Eucaristía. Memoria de D. Anastasio Gil 
14:00h.   Comida
17:00h.   Animación: “La magia de la misión”. Mago Kirio.
17:40h.   Testimonio. Hermana Franciscana Clarisa.
18:30h.   Vísperas
19:15h.   Regreso a Pamplona

Colaboración: 20 euros.
Inscripciones: antes del día 26 de septiembre de 2018.

"Con Jesús niño a la Misión", un proyecto misionero para trabajar con los niños durante todo el curso escolar.



Llega septiembre y con él todos retomamos nuestras actividades. El colegio, el trabajo, las extraescolares, la catequesis… incluso, a veces, comenzamos con ilusión nuevos proyectos. Desde Obras Misionales Pontificias queremos proponerte uno nuevo muy especial: el proyecto cuatrienal "Con Jesús niño a la Misión".

La Infancia Misionera propone este nueva forma de enseñar a los niños a ser amigos de Jesús y, siguiendo el ejemplo de los misioneros, a crecer siendo solidarios y generosos. En el proyecto descubrirán la figura de Jesús niño a quien acompañaremos cada año en un recorrido misionero que nos descubrirá su vida mientras nos guía por los lugares en los que creció. Para ello, ponemos a disposición de los educadores, catequistas, familias y agentes de animación misionera novedosos materiales y recursos. Te invitamos a conocer la "Guía práctica para trabajar la misión con los niños" en la que explicamos en profundidad este nuevo proyecto.

Nos dirigimos a vosotros: educadores, catequistas y familias. Queremos ayudaros a hacer crecer a los niños en la fe y a educarles con una dimensión misionera. Este proyecto de se desarrolla a lo largo del curso escolar por lo que podréis integrarlo en vuestra actividad ordinaria. Cada dos meses, dispondréis de cinco nuevas propuestas para que podáis aplicarlas con los niños en vuestras casas, clases de religión, catequesis, grupos parroquiales… Todos los materiales podréis encontrarlos en nuestra página web: https://www.omp.es/infancia-misionera/

Además, ofrecemos la posibilidad de suscribirse a nuestra lista de correo para que te enviemos las actividades que vayamos publicando y estar al día de las últimas novedades. Puedes ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico infanciamisionera@omp.es para suscribirte o para cualquier consulta, propuesta o sugerencia.

Meta descripción:
Desde Obras Misionales Pontificias te proponemos uno nuevo recurso para el trabajo pastoral con niños: el proyecto de Infancia Misionera "Con Jesús niño a la Misión".

7/9/18

Carta abierta de un trabajador de OMP para Anastasio Gil


Por más que cierro los ojos para hacerme a la idea de que mañana no estarás en tu trabajo, esa gran familia donde te gustaba estar, no consigo inventar una despedida. No me sale de los labios el adiós que he estado guardando para hoy.

Me sale tu sonrisa, la que no podías evitar a pesar del carácter recio; me sale tu mano cálida en el hombro después de una corrección; me sale, aunque vuelve dentro, esa pasión que no disimulabas por la entrega en todo lo hecho o por hacer y cómo podías disculpar un error pero no la dejadez; me sale también, porque me enseñaste a dejarlo salir, la frustración de no llegar, no por no haberlo intentado, sino por mi fragilidad, porque nunca negaste que contabas con ello; me sale mi admiración por tu capacidad de llegar a todo, la que nunca me reclamaste; me sale tu mirada humana mientras exigías más cuando podías exigir más, que solía ser a menudo; me sale mi nombre en tus labios aunque yo era sólo uno de tantos, de tantos, pero te gustaba provocar esa sensación de cercanía con la suficiente distancia de por medio; me sale, sin pretenderlo, la calidez de tu afecto aunque eras parco en afecto; me sale tu honestidad, eras como eras y te mostrabas como tal, sin dobleces, gustara o no; me sale el olor a comida en el pequeño comedor de la casa “madre” en Madrid donde la tertulia sobre cosas de trabajo sabía a familia; me sale tu preocupación, honda y sincera, por aquellos que estaban a tu cargo, tu otra gran familia: los misioneros; y me sale tu orgullo al pronunciar sus nombres y sus quehaceres, sin dejar nunca de recordarnos que eran nuestros quehaceres…

¡Se puede hacer tanto! ¡Se puede hacer tanto por ellos! ¡Se puede hacer tanto con ellos! Nunca perdiste la voz para pedir uno, o cinco, o cien… ni para agradecer cien, o cinco, o solamente uno.

Y digo yo, después de tanto empeño por querer despedirme de ti, querido Anastasio, ¿para qué hacerlo? ¿Por qué no seguir trabajando juntos en la distancia, como hasta ahora, entre un padre nuestro y un ave María, que era como a ti te gustaba hacerlo?

26/7/18

Curso Evangelización Misionera 2018/2019 organizado por la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso



“Vosotros sois la luz del mundo…” (Mt 5, 14) 

La Cátedra de Misionología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso organiza el Curso de Evangelización Misionera destinado a promover la formación académica y misionera de agentes de pastoral, animadores misioneros, voluntarios y misioneros que quieran recibir formación en Misionología.

El Curso de Evangelización Misionera, organizado por la Cátedra de Misionología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, está destinado a promover la formación académica y misionera de agentes de pastoral, animadores misioneros, voluntarios y misioneros que quieran recibir formación en Misionología.

La Facultad expide un Diploma en Misionología a quienes realicen el curso y cumplan los demás requisitos establecidos al efecto. También es posible obtener la simple certificación de asistencia al curso con valor académico de 140 horas lectivas. El Curso de Evangelización Misionera permite además la obtención de créditos de Licenciatura o cursos de Doctorado en la Facultad de Teología de San Dámaso.

Objetivos
Promover la formación académica de aquellos agentes de pastoral que, de un modo u otro, están interesados en la acción evangelizadora de la Iglesia, participan en grupos de animación misionera o tienen intención de realizar alguna experiencia de misión.

Estudiar las diversas cuestiones que afectan a la actividad misionera de la Iglesia.

Contribuir a la sensibilización misionera de la comunidad eclesial desde la misión propia de una Facultad de Teología.

La matrícula deberá formalizarse en la Secretaría de alumnos de la Facultad de Teología de San Dámaso, del 17 al 27 de julio y del 3 al 27 de septiembre de 2018.



25/7/18

65 Misioneros navarros y familiares celebraron la misión en Javier



Presencia misionera y retos de futuro para la misión.
Ayer se celebró en Javier (Navarra) el Encuentro Misionero de verano de Misioneros navarros 2018, en el que se dieron cita 65 misioneros en 18 países de misión y sus familiares.

La mañana comenzó con el saludo de bienvenida del Delegado de Misiones y OMP D. José Mª Aícua y el rezo de una oración misionera en la casa de Espiritualidad de la comunidad de Jesuitas en Javier donde tuvo lugar el encuentro. Acto seguido el Delegado de Misiones presentó la Guía Oficial de los Misioneros Navarros.

Después, siguiendo el programa del día, dieron comienzo las ponencias de la mañana en las que Ramón Delgado, Delegado de Misiones y OMP de Burgos explico en qué va a consistir el próximo Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco para octubre de 2019. Y se debatió sobre cómo involucrar  a todas las partes (catequistas, profesores, curas, movientos, etc) para que “crezca el amor por la misión”. D. José Mª Aícua cerró esta charla haciendo alusión a las dificultades que presenta este reto en las diócesis y de cómo no sólo urge coger el relevo misionero sino que además es posible superar las barreras y vivir la misión en todos los contextos sociales y tecnológicos. La segunda ponencia fue la del misionero José Antonio Recalde que hablo sobre el próximo Sínodo para la Amazonía. Este joven misionero de 87 años, que lleva ya 60 años en Guayaquil (Ecuador) no sólo nos animó a implicarnos en la complicada realidad de la Amazonía sino que nos demostró con su perfil activo de Facebook que para renovarse la edad no es un impedimento.

La mañana remató con la entrega de Homenajes Misioneros 2018, que fueron entregados por nuestro obispo auxiliar D. Juan Antonio Aznarez. Este año los homenajeados fueron: María Basterra, misionera Dominica del Rosario en Chile; Mons. Jesús Sádaba, obispo emérito de Ecuador y Julián Elizalde, misionero jesuita en Vietnam. A los ponentes se les entregó, como agradecimiento una figura de San Francisco Javier, Patrono de las Misiones.
El ecuador del encuentro, como no podía ser de otra manera, fue la celebración de la misa en la capilla del Castillo de Javier que terminó con una poesía al Patrón de las Misiones declamada por una misionera.

La comida fraterna fue reflejo de la gran familia que forman nuestros misioneros y su iglesia en Navarra. La sobremesa, como ya es costumbre, transcurrió entre momentos entrañables de amistad y testimonios misioneros. El día terminó con una oración misionera en la Parroquia de la Anunciación en Javier. Y en el camino de regreso un solo corazón, una familia, un mismo espíritu misionero agradecido y con ganas de más.
¡Hasta el año que viene!

El Encuentro en imágenes
































17/7/18

El voluntario y el misionero.



Si has hecho una experiencia de voluntariado junto a una misionera o misionero, ¿no te ha pasado que el tiempo, ajeno a tus deseos, ha corrido en exceso? ¿No has tenido la sensación de haber estado junto a una mujer o un hombre de Dios, extraordinarios por no serlo? ¿No se te ha clavado, como un pequeño aguijón en el pecho, la certeza de que “es posible”… lo que Jesús quiso que viviéramos es posible? ¿No has venido con la certeza de  que has recibido más, mucho más, de lo que pensabas dar… el ciento por uno? ¿No se te ha ensanchado el pecho desbordado de emociones porque la esperanza te ha mirado de frente? ¿No te faltan las palabras para describir lo vivido?

Guarda estas cosas en tu corazón y llévalas a la oración, comparte tu experiencia y pregúntate: ¿por qué se me habrá dado este regalo?

(Para una canción recitada)

Al verle la cruz
desnuda y sencilla sobre su pecho,
la sonrisa fácil, las manos callosas
y la mirada profunda y sin velos.

Al verle canturreando un salmo
y el tiempo derramándosele
como agua entre los dedos,
lo supe: era uno de ellos.

Era uno más sin serlo,
compartiendo la misma suerte que los lugareños,
con la humanidad ajada
de tanto usarse para dar consuelo.

Era uno más sin serlo,
por más que quisiera no pretenderlo,
con el alma encarnada entre sacramentos.
Lo supe enseguida: era uno de ellos.

¡Tenía delante a un misionero!

Lo supe cuando ya partía
sin apenas haber llegado,
así de cruel es el tiempo
con quien queriendo amar es amado.

Lo supe entonces y lo sé ahora,
jamás lo podré olvidar:
que se pierde lo que no se da,
que quien no se da… no lo entiende.

7/6/18

El Papa Francisco presenta las Obras Misionales Pontificias


El Papa Francisco presenta las Obras Misionales Pontificias a través de un vídeo mensaje
 “Queridos hermanos y hermanas; con este breve mensaje quiero presentaros una realidad importante para la misión de la Iglesia, pero poco conocida: las Obras Misionales Pontificias.
Desde los primeros tiempos, el sostenimiento mutuo entre las Iglesias locales, comprometidas en anunciar y testimoniar el Evangelio, ha sido un signo de la Iglesia universal. De hecho, la misión, animada por el Espíritu del Señor Resucitado, amplía los espacios de la fe y de la caridad hasta los extremos confines de la tierra.
En el siglo XIX, el anuncio de Cristo recibió un nuevo impulso con la fundación de las Obras Misionales, con el propósito específico de orar y actuar de modo concreto para sostener la evangelización en los nuevos territorios. Estas Obras fueron reconocidas como Pontificias por el Papa Pío XI, quien, de esta forma, quería subrayar cómo la misión de la Iglesia hacia todos los pueblos está muy en el corazón del Sucesor de Pedro. ¡Y así sigue siendo! Las Obras Misionales Pontificias continúan hoy en día este importante servicio que comenzó hace casi 200 años. Están presentes en 120 países con directores nacionales, coordinados por secretarías internacionales de la Santa Sede.
¿Por qué son importantes las Obras Misionales Pontificias? Son importantes, sobre todo, porque debemos orar por los misioneros y las misioneras, por la acción evangelizadora de la Iglesia. La oración es la primera ‘obra misional’ – ¡la primera! – que todo cristiano puede y debe hacer, y es también la más eficaz, aunque esto no se pueda medir. De hecho, el principal agente de la evangelización es el Espíritu Santo, y nosotros estamos llamados a colaborar con Él. Además, estas Obras garantizan, en nombre del Papa, una distribución equitativa de las ayudas, de manera que todas las iglesias del mundo tengan un mínimo de asistencia para la evangelización, para los sacramentos, para los propios sacerdotes, los seminarios, para el trabajo pastoral, para los catequistas. Sostenimiento a los misioneros que evangelizan, y sostenimiento, sobre todo, con la oración, para que el Espíritu Santo esté presente. Es Él quien lleva adelante la evangelización.
Por eso, animo a todos a colaborar en nuestra común tarea de anunciar el Evangelio y sostener a las jóvenes Iglesias gracias a la labor de estas Obras Misionales. Haciendo así, en todos los pueblos, la Iglesia sigue abriéndose a todos y proclamando con alegría la Buena Noticia de Jesucristo, Salvador del mundo.
¡Gracias a todos de corazón!”.

30/5/18

Encuentro Misionero de verano 2018



El próximo 24 de julio, martes, tendrá lugar en Javier el Encuentro Misionero de verano con el siguiente programa:

Programa

09:30h.       Salida con autobús desde Juan de Labrit. Pamplona.
10:00h.       Laudes y acogida.
                   Salón Azul de la Casa de Espiritualidad de los Jesuitas en Javier.
11:00h.       Presentación del Mes Extraordinario Misionero convocado por el Papa Francisco. Sínodo de la Amazonia. 
13:00h.       Eucaristía en el Castillo de Javier. Homenaje.
14:15h.       Fotografía frente al Castillo.
14:30h.       Comida fraterna.
17:00h.       Oración por el Mes Extraordinario de las Misiones 2019. Parroquia la Anunciación.
17:30h.       Vuelta a Pamplona

22/5/18

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES 2018


Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos
Queridos jóvenes, deseo reflexionar con vosotros sobre la misión que Jesús nos ha confiado. Dirigiéndome a vosotros lo hago también a todos los cristianos que viven en la Iglesia la aventura de su existencia como hijos de Dios. Lo que me impulsa a hablar a todos, dialogando con vosotros, es la certeza de que la fe cristiana permanece siempre joven cuando se abre a la misión que Cristo nos confía. «La misión refuerza la fe», escribía san Juan Pablo II (Carta enc. Redemptoris missio, 2), un Papa que tanto amaba a los jóvenes y que se dedicó mucho a ellos.

El Sínodo que celebraremos en Roma el próximo mes de octubre, mes misionero, nos ofrece la oportunidad de comprender mejor, a la luz de la fe, lo que el Señor Jesús os quiere decir a los jóvenes y, a través de vosotros, a las comunidades cristianas.

La vida es una misión
Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra. Ser atraídos y ser enviados son los dos movimientos que nuestro corazón, sobre todo cuando es joven en edad, siente como fuerzas interiores del amor que prometen un futuro e impulsan hacia adelante nuestra existencia. Nadie mejor que los jóvenes percibe cómo la vida sorprende y atrae. Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío. Conozco bien las luces y sombras del ser joven, y, si pienso en mi juventud y en mi familia, recuerdo lo intensa que era la esperanza en un futuro mejor. El hecho de que estemos en este mundo sin una previa decisión nuestra, nos hace intuir que hay una iniciativa que nos precede y nos llama a la existencia. Cada uno de nosotros está llamado a reflexionar sobre esta realidad: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).

Os anunciamos a Jesucristo
La Iglesia, anunciando lo que ha recibido gratuitamente (cf. Mt 10,8; Hch 3,6), comparte con vosotros, jóvenes, el camino y la verdad que conducen al sentido de la existencia en esta tierra. Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, se ofrece a nuestra libertad y la mueve a buscar, descubrir y anunciar este sentido pleno y verdadero. Queridos jóvenes, no tengáis miedo de Cristo y de su Iglesia. En ellos se encuentra el tesoro que llena de alegría la vida. Os lo digo por experiencia: gracias a la fe he encontrado el fundamento de mis anhelos y la fuerza para realizarlos. He visto mucho sufrimiento, mucha pobreza, desfigurar el rostro de tantos hermanos y hermanas. Sin embargo, para quien está con Jesús, el mal es un estímulo para amar cada vez más. Por amor al Evangelio, muchos hombres y mujeres, y muchos jóvenes, se han entregado generosamente a sí mismos, a veces hasta el martirio, al servicio de los hermanos. De la cruz de Jesús aprendemos la lógica divina del ofrecimiento de nosotros mismos (cf. 1 Co 1,17-25), como anuncio del Evangelio para la vida del mundo (cf. Jn 3,16). Estar inflamados por el amor de Cristo consume a quien arde y hace crecer, ilumina y vivifica a quien se ama (cf. 2 Co 5,14). Siguiendo el ejemplo de los santos, que nos descubren los amplios horizontes de Dios, os invito a preguntaros en todo momento: «¿Qué haría Cristo en mi lugar?».

Transmitir la fe hasta los confines de la tierra
También vosotros, jóvenes, por el Bautismo sois miembros vivos de la Iglesia, y juntos tenemos la misión de llevar a todos el Evangelio. Vosotros estáis abriéndoos a la vida. Crecer en la gracia de la fe, que se nos transmite en los sacramentos de la Iglesia, nos sumerge en una corriente de multitud de generaciones de testigos, donde la sabiduría del que tiene experiencia se convierte en testimonio y aliento para quien se abre al futuro. Y la novedad de los jóvenes se convierte, a su vez, en apoyo y esperanza para quien está cerca de la meta de su camino. En la convivencia entre los hombres de distintas edades, la misión de la Iglesia construye puentes inter-generacionales, en los cuales la fe en Dios y el amor al prójimo constituyen factores de unión profunda.

Esta transmisión de la fe, corazón de la misión de la Iglesia, se realiza por el “contagio” del amor, en el que la alegría y el entusiasmo expresan el descubrimiento del sentido y la plenitud de la vida. La propagación de la fe por atracción exige corazones abiertos, dilatados por el amor. No se puede poner límites al amor: fuerte como la muerte es el amor (cf. Ct 8,6). Y esa expansión crea el encuentro, el testimonio, el anuncio; produce la participación en la caridad con todos los que están alejados de la fe y se muestran ante ella indiferentes, a veces opuestos y contrarios. Ambientes humanos, culturales y religiosos todavía ajenos al Evangelio de Jesús y a la presencia sacramental de la Iglesia representan las extremas periferias, “los confines de la tierra”, hacia donde sus discípulos misioneros son enviados, desde la Pascua de Jesús, con la certeza de tener siempre con ellos a su Señor (cf. Mt 28,20; Hch 1,8). En esto consiste lo que llamamos missio ad gentes. La periferia más desolada de la humanidad necesitada de Cristo es la indiferencia hacia la fe o incluso el odio contra la plenitud divina de la vida. Cualquier pobreza material y espiritual, cualquier discriminación de hermanos y hermanas es siempre consecuencia del rechazo a Dios y a su amor.

Los confines de la tierra, queridos jóvenes, son para vosotros hoy muy relativos y siempre fácilmente “navegables”. El mundo digital, las redes sociales que nos invaden y traspasan, difuminan fronteras, borran límites y distancias, reducen las diferencias. Parece todo al alcance de la mano, todo tan cercano e inmediato. Sin embargo, sin el don comprometido de nuestras vidas, podremos tener miles de contactos pero no estaremos nunca inmersos en una verdadera comunión de vida. La misión hasta los confines de la tierra exige el don de sí en la vocación que nos ha dado quien nos ha puesto en esta tierra (cf. Lc 9,23-25). Me atrevería a decir que, para un joven que quiere seguir a Cristo, lo esencial es la búsqueda y la adhesión a la propia vocación.

Testimoniar el amor
Agradezco a todas las realidades eclesiales que os permiten encontrar personalmente a Cristo vivo en su Iglesia: las parroquias, asociaciones, movimientos, las comunidades religiosas, las distintas expresiones de servicio misionero. Muchos jóvenes encuentran en el voluntariado misionero una forma para servir a los “más pequeños” (cf. Mt 25,40), promoviendo la dignidad humana y testimoniando la alegría de amar y de ser cristianos. Estas experiencias eclesiales hacen que la formación de cada uno no sea solo una preparación para el propio éxito profesional, sino el desarrollo y el cuidado de un don del Señor para servir mejor a los demás. Estas formas loables de servicio misionero temporal son un comienzo fecundo y, en el discernimiento vocacional, pueden ayudaros a decidir el don total de vosotros mismos como misioneros.

Las Obras Misionales Pontificias nacieron de corazones jóvenes, con la finalidad de animar el anuncio del Evangelio a todas las gentes, contribuyendo al crecimiento cultural y humano de tanta gente sedienta de Verdad. La oración y la ayuda material, que generosamente son dadas y distribuidas por las OMP, sirven a la Santa Sede para procurar que quienes las reciben para su propia necesidad puedan, a su vez, ser capaces de dar testimonio en su entorno. Nadie es tan pobre que no pueda dar lo que tiene, y antes incluso lo que es. Me gusta repetir la exhortación que dirigí a los jóvenes chilenos: «Nunca pienses que no tienes nada que aportar o que no le haces falta a nadie: Le haces falta a mucha gente y esto piénsalo. Cada uno de vosotros piénselo en su corazón: Yo le hago falta a mucha gente» (Encuentro con los jóvenes, Santuario de Maipú, 17 de enero de 2018).

Queridos jóvenes: el próximo octubre misionero, en el que se desarrollará el Sínodo que está dedicado a vosotros, será una nueva oportunidad para hacernos discípulos misioneros, cada vez más apasionados por Jesús y su misión, hasta los confines de la tierra. A María, Reina de los Apóstoles, a los santos Francisco Javier y Teresa del Niño Jesús, al beato Pablo Manna, les pido que intercedan por todos nosotros y nos acompañen siempre.

Vaticano, 20 de mayo de 2018, Solemnidad de Pentecostés.
Francisco